Inbound vs. Outbound Marketing

Inbound vs. Outbound Marketing

Seamos claros, el sueño de todos es conseguir la estabilidad económica a través de un negocio rentable. Cuando acabas de generar una idea que tiene como objetivo ofrecer un producto o servicio, lo primero que viene a la mente es cómo lograr que tu propuesta sea conocida y se venda al público.

Ahora bien, cuando te encuentras en la etapa en la que ya la idea está condensada, tienes los equipos, el personal, las estructuras, solo falta ir al ruedo y mostrar tu negocio al mundo. Es en ese instante cuando se presentan ante ti dos opciones: el outbound marketing –o marketing tradicional– y el inbound marketing –o marketing selectivo.

Al estar entre el inbound vs. outbound marketing, conocer la funcionalidad de cada uno y su relación con lo que estamos ofreciendo es clave para saber con cual opción quedarse. Sí, aunque las estadísticas y tendencias se vayan del lado del inbound marketing, el outbound, aún tiene sus partes fuertes.

El outbound: invasivo, pero aún efectivo

Lo primero que leerás al momento de encontrarte con algún artículo referente al outbound marketing es que violenta e interrumpe el espacio del comprador, y que no logra la cantidad de adeptos que se requiere, y, para ser sinceros, esto es correcto en cierto grado, pero no en su totalidad. “¿Cómo así?”, se preguntarán.

El outboundRespondiendo a la pregunta anterior, hay que entender que, si bien hay nuevas y más efectivas tendencias, lo tradicional sigue siendo del agrado de mucha gente. De hecho, hay gente que se siente importante o tomada en cuenta porque un oficinista le llame para ofrecerle un producto. Ahora bien, el lenguaje usado para la propuesta es clave.

Si bien no contactarás únicamente con gente que se agrade de tu propuesta, habrá otras que sí se sentirán a gusto, y aunque existan las estadísticas, no siempre responderán a todas las realidades.

También se debe comprender que el apartado visual el outbound es estático, hay que contratar a muy buenos creativos e ilustradores si se desea captar clientela con banners; o escritores muy destacados si el objetivo es atraer público mediante el mailing. La manera cómo se lleva a cabo la acción es crucial.

El inbound: directo al grano y selectivo

El inbound vino a darle un vuelco al mercado de la publicidad en línea, de eso no hay ninguna duda. Para aplicar este recurso, se procura atraer al cliente a él, no se va directo al cliente. Este tipo de marketing se enfoca en generar contenidos que atraigan a la clientela, blogs frescos, notas llamativas, cortos que impacten y cautiven.

El inboundClaro, para que la gente pueda acceder a aquello que le gusta, se extraen a cambio sus datos personales y su, tan necesario, correo. Es un intercambio, sí, pero consentido, en él ambos participantes salen beneficiados.

El inbound garantiza a quien lo aplica que, si su producto se ofrece a 100 personas, esas 100 personas han mostrado un interés real en dicho artículo. Ahora bien, eso ubica las posibilidades de ventas muy por encima de lo que puede generar un outbound aplicado a mil personas.

Eclecticismo, siempre necesario

Ambas propuestas tienen sus pros y contras, no se puede descartar el outbound de lleno, pero el inbound debe, necesariamente, aplicarse.

Lo prudente es, además del estudio del gusto poblacional, es tener claras las características de lo que se ofrece y, luego, crear un híbrido publicitario acorde que permita sacar el mejor provecho a cada recurso en pro del buen posicionamiento de la marca y, por supuesto, el logro de las mejores ventas posibles.